A cuatro años de la misteriosa muerte de Samuel "Sammy" Wanjiru

Fuente: EFE
El keniata revolucionó el atletismo mundial; con apenas 21 años se consagró campeón olímpico; tres años después tomó una fatal decisión
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15 de mayo de 2015  • 20:39

Su carrera fue tan corta como promisoria. Murió a los 24 años el 15 de mayo de 2011, tras arrojarse desde el balcón de su segundo piso de su domicilio en Nyahururu, al este de Kenia.

En su hoja de ruta aparecen triunfos importantes, entre los que se destacan los que obtuvo en la maratón de Fukuoka, Londres, Chicago (dos veces) y, por supuesto, la inolvidable maratón olímpica de Pekín, en 2008. Con sólo 21 años ganó la prueba con récord olímpico bajo condiciones climáticas extremadamente adversas, para convertirse en el campeón olímpico de maratón más joven desde 1932. Logró que consiguió en su segundo año como corredor de maratón. En aquel entonces, Wanjiru residía en Fukuoka (Japón) y era discípulo de Koichoi Morishita, subcampeón olímpico en Barcelona´92. En Pekín acreditó un tiempo de 2h06m32s, nuevo récord olímpico, seguido de Gharib (2h07m16s) y del etíope Tsegay Kebede (2h10m00s), quien batió a su compatriota Deriba Merga ya dentro del estadio Nido de Pájaro. Hasta este triunfo de Wanjiru, Kenia apenas había cosechado nada más que dos medallas de plata en la maratón olímpica masculina.

Lo suyo no sólo fue la distancia de Filípides. También fue un exquisito corredor de media maratón, distancia en la que consiguió dos récords mundiales y también se erigió como un atleta destacado en el pista.

La pregunta que surge inmediatamente es qué hubiera pasado con este fondista si no hubiera tomado la fatal decisión. Probablemente estaría compitiendo con Dennis Kimetto, Wilson Kipsang y demás.

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