Una revelación que apareció dentro de otra: Giuliano Galoppo lleva el juego en los genes y a Banfield en el corazón

El sorprendente Banfield de la Copa Maradona se apoyó en gratas apariciones, como la de Giuliano Galoppo.
El sorprendente Banfield de la Copa Maradona se apoyó en gratas apariciones, como la de Giuliano Galoppo. Crédito: Banfield
Fernando Vergara
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19 de enero de 2021  • 23:59

Nació en Buenos Aires, pero vivió algunos años de su infancia en Europa y en otros lugares de la Argentina por el trabajo de su papá. Claro, con la pelota siempre pegada al pie. Giuliano Galoppo es una de las nuevas joyas de Banfield. Una de las recientes apariciones del fútbol argentino, que empezó a hacer ruido en base a su despliegue y a los goles convertidos. En definitiva, el chico resulta una de las caras visibles del Taladro que les arrancó sonrisas a sus hinchas a pesar de la caída en la final de la Copa Diego Maradona frente a Boca.

"Creo que hicimos un trabajo espectacular", dice Galoppo para LA NACION. ¿Cuáles fueron las virtudes de este Banfield? "No se dio en el desenlace, es cierto, pero formamos parte de un equipo inteligente que entiende cómo adaptarse a cada momento del partido. Sabemos presionar arriba y ocupar espacios. En todo este tiempo nos crearon muy pocas situaciones de gol", analiza.

¿Quién es este joven que nació el 18 de junio de 1999 y se convirtió en uno de los baluartes del sorprendente Banfield comandado por Javier Sanguinetti? De 1,79 metros de estatura y poco más de 70 kilos, el muchacho tiene la técnica en los genes. Su padre, Marcelino, se formó como zaguero en Racing, de Córdoba y, ya como mediocampista, llegó a ser parte de los planteles Sub 20 y Sub 23 de la Argentina. Integró el equipo de Talleres que, dirigido por Ricardo Gareca, logró el ascenso a la primera A en 1998, tras ganarle una inolvidable final por penales a Belgrano. De un lado al otro, Giuliano siempre estuvo corriendo detrás de su papá. "Mi infancia fue muy linda. Hice la escuelita de fútbol en Italia cuando mi viejo jugó allá. Después volvimos a Freyre, el pueblo donde nació él. El esfuerzo era grande: me llevaba a entrenarme varias veces por semana a Atlético Rafaela, que quedaba a 60 kilómetros de nuestra casa. Al tiempo nos instalamos ahí, mi papá consiguió trabajo y yo me fui desarrollando en las inferiores. Ya en 2014 pasé a Boca. Fue una buena experiencia, pero como no tuve continuidad me volví a Rafaela. Y cuando surgió lo de Banfield, en 2016, ya me instalé en Buenos Aires", detalla.

Apañado por Julio Falcioni, Galoppo fue suplente por primera vez en Banfield contra Talleres en febrero de 2018. No obstante, su estreno sucedió nueve meses después, al ingresar en el segundo tiempo por Luciano Gómez en el 0-0 frente a Racing en Avellaneda. Nada fue sencillo en su camino: el año pasado, una rotura de los ligamentos cruzados de la rodilla derecha lo marginó por varios meses.

Hoy, el presente es óptimo. Galoppo convirtió goles de todo tipo en la Copa Diego Maradona. Cinco, exactamente. El juvenil rinde en la posición de interno, con la libertad que tiene para jugar junto a Martín Payero. "Me agrada mucho el lugar que ocupo dentro de la cancha. Honestamente, me siento bien en cualquiera de las tres posiciones del medio, tanto de interno como de 5 y por la derecha. Hoy estoy muy cómodo y me gusta subir al área del rival", sostiene.

Sin embargo, no se sorprende por su faceta goleadora, ya que cuando jugaba en las inferiores del Taladro la llegada con frecuencia al arco adversario era una de sus principales características. "En la quinta división marqué 11 goles en un campeonato. Y en la reserva en un torneo metí 8 o 9. Ahora, ver todo eso reflejado en la primera es hermoso. Es una característica de mi juego que yo entreno y trato de depurar mucho", detalla.

Desde hace varios años, el trabajo que realiza Banfield en sus divisiones menores es elogiado dentro y fuera del club del sur. "Es un club vendedor", suele decirse. Lo concreto es que para llegar a ese punto detrás hay un enorme empeño. Según un minucioso informe de Big Data Sports (con datos del Observatorio del CIES), el Taladro resultó en 2019 el club latinoamericano que más minutos le dio adentro de la cancha a los futbolistas surgidos en sus inferiores: el 60.3% del tiempo que jugó fue disputado por chicos formados en el predio de Luis Guillón. Y hay más: de los 28 futbolistas que integran el actual plantel, solo siete (Luciano Lollo, Rodrigo Arciero, Jonás Gutiérrez, Alejandro Cabrera, Luciano Pons, Mauricio Cuero y Fabián Bordagaray) no pasaron por su cantera. Galoppo conoce al detalle cada uno de esos rincones. "Sí, la mayoría de los jugadores que estamos compitiendo en el primer equipo nos criamos en el club. Sé que una gran cantidad de pibes del país eligen a Banfield para ir a probarse porque saben que se trabaja de forma ordenada", remarca el volante.

La entidad del sur invierte tiempo y dinero en el predio de Luis Guillón, un espacio de 18 hectáreas con un gran sentido de pertenencia. Fue prioridad para el anterior presidente, Eduardo Spinosa, y también lo es en la actualidad para Lucía Barbuto. Entre otras cosas, cuentan con una residencia para 100 juveniles. Y por esos pasillos transitan entrenadores de las inferiores con un fuerte arraigo con los colores verde y blanco: Miguel Robinson Hernández, Daniel Bilos y Marcelo Bustamante, por ejemplo. "Trabajan muy bien y te facilitan todo. Hoy, a la distancia, disfruto el hecho de compartir la primera con muchos futbolistas que se formaron en el predio. Si bien no somos todos de las mismas categorías, vivimos momentos de mucho esfuerzo. Cada uno fue escalando para llegar hasta acá", dice Galoppo.

En acción contra Rosario Central; el mediocampista del Taladro es admirador del tenista Rafael Nadal.
En acción contra Rosario Central; el mediocampista del Taladro es admirador del tenista Rafael Nadal. Crédito: Marcelo Manera/Pool ARGRA

Amante de todos los deportes, Giuliano es un fiel seguidor del tenis y de la carrera de Rafael Nadal. "Admiro su fortaleza mental y la capacidad de superarse. Es impresionante todo lo que hace. Y también me gusta Roger Federer: los considero dos ejemplos", dice.

En lo suyo, el fútbol, Galoppo trata de ver la mayor cantidad de partidos posibles para corregir distintos movimientos. Jugador moderno, versátil, completo, el chico de 21 años tiene como espejos a varios de los volantes que triunfan en Europa. "Me encantan Arturo Vidal, Kevin De Bruyne, Frenkie de Jong y Luka Modric. Observo mucho a los volantes mixtos que tratan de romper las defensas. Trato de copiar algunas cositas de cada uno, es a lo que aspiro. En definitiva, son los mejores", sonríe.

A Galoppo, el destino ya lo puso cara a cara ante distintos desafíos. Y en ese camino, desde ya, aparecen los sueños que erizan la piel. Tiempo de albergar ilusiones. "Ahora estoy feliz en Banfield y me gustaría lograr algún título en el club. Y luego, algo que nos pasa a todos cuando empezamos en el fútbol: ojalá que alguna vez pueda llegar a la selección argentina y jugar en un club grande de Europa".

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