El replanteo del rugby después del caso Báez Sosa

La cancha de rugby del club Náutico Zárate
La cancha de rugby del club Náutico Zárate Fuente: LA NACION - Crédito: Ignacio Sánchez
Jorge Búsico
(0)
11 de junio de 2020  • 00:45

Es una saludable señal que desde sus estructuras el rugby haya abordado en serio y con profundidad las conductas negativas que venían repitiéndose y que tocaron fondo con el asesinato a Fernando Báez Sosa. La Unión Argentina de Rugby (UAR) creó una comisión para abordar la problemática con todas sus uniones, en tanto que la de Buenos Aires (URBA) ya concluyó la primera etapa de un trabajo que llevará un tiempo y que luego necesitará lo más importante: consolidarlo en los clubes por medio de dirigentes, entrenadores, jugadores y padres.

"El asesinato a Fernando desapareció de los medios, pero para nosotros está más presente que nunca", apunta Santiago Marotta, presidente de la URBA y uno de los mentores de la nueva comisión, que lleva como título "Formación Integral y Mejora del Comportamiento". "A la primera convocatoria fui en representación de mi club [CUBA] y, sinceramente, creí que iba a ser algo pasajero, pero me encontré con un altísimo nivel de compromiso de todos los clubes y con un debate amplio, en el que pudimos abordar los temas más incómodos, porque estaban dentro de cada uno", cuenta Pablo García Fernández. Ya se desarrollaron cinco encuentros generales (todos virtuales, a raíz de la pandemia) más otras diez reuniones en las que participaron todos los clubes de Buenos Aires, que en su mayoría enviaron a presidentes, ex presidentes y capitanes generales. No faltó ninguno y sobresale el índice de asistencia y de puntualidad.

El club Náutico Zárate, al que concurrían los rugbiers detenidos por el crimen de Báez Sosa
El club Náutico Zárate, al que concurrían los rugbiers detenidos por el crimen de Báez Sosa Fuente: LA NACION - Crédito: Ignacio Sánchez

El equipo coordinador está integrado por dos miembros del consejo directivo, Martín Carrique (Los Tilos) y Luis Martín y Herrera (Champagnat); por el psicólogo Miguel García Lombardi, y por el sociólogo Facundo Sassone, un joven de Gimnasia y Esgrima de Ituzaingó (GEI) al que todos ponderan por su visión y su empuje. "Es un tema del que tenemos que hacernos cargo porque nos pasa a nosotros. Lo peor que podemos hacer es no hacer nada. No puedo decir que estoy contento con lo que estamos haciendo, porque es imposible estarlo después de lo que pasó; yo tengo siempre presente a Fernando [Báez Sosa]. Pero sí creo que emprendimos un buen camino", agrega Carrique, ex presidente de su club.

"Abordamos hasta ahora cuatro problemáticas: los bautismos; la currícula de los entrenadores, porque necesitamos más maestros y formadores; la violencia (las críticas y los gritos a los árbitros) y la degeneración de los terceros tiempos, que muchas veces son el caldo de cultivo para la violencia que después se despliega afuera", sostiene Carrique, que tiene sobre estas conductas que se dan en el rugby una visión realista, profunda y carente de estereotipos. "Hay que mirarnos hacia adentro y deconstruir ciertos patrones. Por ejemplo, la capacitación en género, ya que hay una Ley Micaela que debemos cumplir", añade.

Manifestación frente al Congreso por el asesinato de Fernando Baez Sosa en Villa Gesell
Manifestación frente al Congreso por el asesinato de Fernando Baez Sosa en Villa Gesell Fuente: LA NACION - Crédito: Daniel Jayo

En estas reuniones también se debatió acerca de la violencia que en la gran mayoría de los casos los jugadores ejercen fuera de sus clubes. "Si bien hay coincidencias en que antes de generar medidas extremas debemos abrir espacios para la reflexión, también hay que pensar en un reglamento que incluya penas para lo que pase fuera del club", opina Marotta. Carrique va más allá: "Creo que el rugby se debe un debate, como alguna vez lo hizo la Fórmula 1 con el tabaco, a propósito de su estrecho vínculo comercial con las bebidas alcohólicas".

Los representantes de los clubes no esquivaron abordajes como la masculinidad y la discriminación. "Y también esa mirada endogámica que a veces tenemos, de que creemos que nuestros valores son mejores que los del resto, cuando los valores son los de la vida y no le pertenecen a nadie", concluye Carrique, que coincide en que esta sociedad ya no tolera ciertos comportamientos. Si este camino que tomó prospera, el rugby habrá dado un fundamental paso hacia adelante.

Conforme a los criterios de

Más información
ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.