Carlos Stornelli afirmó que "se mata y se ha matado por intereses mafiosos" en la política argentina

"Criminalizaron la actividad de los fiscales, los jueces y los investigadores", dijo Carlos Stornelli
"Criminalizaron la actividad de los fiscales, los jueces y los investigadores", dijo Carlos Stornelli Fuente: LA NACION - Crédito: Silvana Colombo
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1 de diciembre de 2020  • 02:13

Para el fiscal Carlos Stornelli "se mata y se ha matado por intereses mafiosos" en la política argentina. En relación a esto, resaltó la muerte de figuras como Fabián Gutiérrez, el exsecretario de Cristina Kirchner, y el fiscal Alberto Nisman. "Meterse con el poder tiene consecuencias", disparó entonces.

En el día en el que la Cámara Federal de Casación Penal validó las declaraciones de los arrepentidos en la causa de los cuadernos de las coimas el magistrado conversó con Joaquín Morales Solá, en TN, y celebró la medida. "Es una decisión trascendente que pone en orden y que echa por tierra un relato construido a lo largo de dos años por un grupo de personas que, ante la imposibilidad de confrontar los hechos, criminalizaron la actividad de los fiscales, los jueces y los investigadores", explicó. Para él, esta política es "justa" dado que se llegó a un punto en el que, "quienes participaron de la investigación, padecieron escraches, intimidaciones y amenazas".

Luego, se refirió a la causa de Dolores, en la que está acusado. Según dijo es una maniobra impulsada por quienes querían lograr la inconstitucionalidad de esta ley. Entonces, apuntó contra el juez Alejo Ramos Padilla: "Un magistrado reúne a un club de imputados en una ciudad lejana, a 200 kilómetros, para armar un expediente".

En ese sentido, Stornelli reveló que mucha gente de Dolores le comentó que Ramos Padilla "no soportaba trabajar en ese lugar". "Quizás finalmente encontró su oportunidad", deslizó el fiscal. En esa causa, se lo acusa a Stornelli de extorsionar testigos: "Es absolutamente falso que se hayan extorsionado arrepentidos. Son argumentos defensistas y torpes, que lo único que buscaban era el argumento para criminalizar a los fiscales que estábamos interviniendo".

Por el contrario, señaló que hubo, por parte de otro sector, "una desesperación y una maniobra para evitar que la gente hable". Si bien no quiso dar nombres, añadió que "hay personas que hicieron recursos quejándose de que imputados se acogieron a un beneficio procesal (el del arrepentido), incluso cuestionando a los defensores de los arrepentidos". Y completó: "Eran bien recibidos en la fiscalía porque es una herramienta que ayuda a develar la verdad. Los fiscales no buscamos otra cosa más que el descubrimiento de la verdad".

"La persona se acerca a la fiscalía a buscar un beneficio, que es lo que dice el fallo de hoy", remarcó Stornelli, para quien la audiencia para que el arrepintiendo haga su declaración solo se programa si se cumple con los requisitos de la ley para estos casos. "Históricamente, siempre se tuvo en cuenta la actitud de la confesión en la sentencias. A quien colaboraba se lo 'premiaba' como un pena reducida", sostuvo.

Tal como resaltó, se deben corroborar los dichos del arrepentido; para ello, "el imputado colaborador debe poner todo lo que tenga a disposición" y "aportar todos los elementos para corroborar su testimonio". "El relato tiene que ser verosímil y se tiene que comprobar", dijo. Luego, si se descubre que mintió, "la pena podría ser incluso más grave" que aquella que tenía inicialmente.

Stornelli contó que el juez debe interrogar al colaborador y preguntarle por su libertad a la hora de confesar, como así también, al elegir al abogado. "Hubo casos donde algunos imputados tenían abogados que ellos no habían elegido. Alguno dijo, con muchísimo temor de que lo maten, que esos abogados estaban para defender un único interés y no precisamente el de ellos", dijo. Y ejemplificó con el caso de Oscar Centeno, a quien "le mandaban un abogado que él no quería porque respondía a otra persona e iba a hacer con él lo que quisiera".

En esa misma línea, contó que había otro arrepentido que temía que lo vieran yendo a la fiscalía y, por eso, no pudieron llegar a un acuerdo. "Tenía miedo de que lo maten", lanzó. "El propio Manzanares, quizás el arrepentimiento más importante, tuvo un abogado y él contaba que no lo iba a ver ni lo atendía. Cuando él lo inquirió sobre el tema le dijo: 'Vos callate porque te estamos defendiendo gratis".

Ante esto, el periodista le preguntó "si se mata en la Argentina por política e intereses". "Sin ninguna duda, se mata y se ha matado por intereses mafiosos. Recuerdo testigos de Río Tercero o de la causa de contrabando de armas a Ecuador y Croacia. No quiero revolver esas historias", contestó él. Y, sobre la muerte de Fabián Gutiérrez, dijo: "Tiene todas las características de un asesinato mafioso, aunque no lo puedo asegurar porque no participo de la investigación. Si yo fuera otro arrepentido que está vivo tendría mucho miedo". Y agregó: "Muchos de los arrepentidos tienen mi teléfono por si les ocurre algo".

Stornelli dijo que siempre hay un riesgo al meterse con la política, por eso, según narró, cuando el periodista Diego Cabot, de LA NACION, le presentó los cuadernos de las coimas le advirtió: "Meterse con el poder tiene consecuencias. Tenés que estar dispuesto a enfrentar cualquier tipo de ataque mafioso porque vas a tener 6 meses de aplausos, y después va a venir el vuelto".

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