Kirchnerismo: un discurso moderado para convencer al electorado del medio

Fuente: LA NACION - Crédito: Ricardo Pristupluk
Alberto Fernández reforzará un perfil propio y, en sintonía con Massa, se mostrará como garante de la pacificación política; en segundo plano, Cristina Kirchner apostará a fidelizar el núcleo duro
Gabriel Sued
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2 de julio de 2019  

Después de ganar por un margen ínfimo en las PASO de 2017 en la provincia de Buenos Aires, Cristina Kirchner solía proponer a los que le reclamaban una autocrítica por la sangría de votos que había sufrido respecto de elecciones anteriores que hicieran una simple operación matemática. Los invitaba a sumar el porcentaje de votos que había sacado ella con las cifras de las listas encabezadas por Sergio Massa y por Florencio Randazzo . La suma daba 55,4 por ciento, solo un punto por debajo de lo que había obtenido su candidatura presidencial en 2011 en la provincia de Buenos Aires.

La estrategia de la campaña del Frente de Todos parte de esa lógica. La fórmula encabezada por Alberto Fernández apunta a sostener el voto kirchnerista, algo que parece asegurado con la presencia de Cristina en la boleta, y, con mucho más esfuerzo, apuesta a seducir al electorado del medio, ese votante que dejó de apoyar al kirchnerismo después de los comicios de 2011.

El arma más potente para captar a ese electorado es hacer un diagnóstico crudo de la crisis económica y vincular los síntomas concretos con las políticas aplicadas por el gobierno de Mauricio Macri. En el Frente de Todos están convencidos de que la instalación de esa agenda achicará las posibilidades de reelección del Presidente.

El otro elemento central de la estrategia destinada a reconquistar el voto del centro es la designación de Alberto Fernández como precandidato presidencial. "No quiero perder mi dosis de moderación", dijo el exjefe de Gabinete en una entrevista con LA NACION. Parado en ese perfil dialoguista, Fernández alineó a la gran mayoría de los sindicalistas y de los gobernadores del PJ detrás de su postulación, algo que a Cristina Kirchner le había resultado más difícil.

Fuente: LA NACION - Crédito: Alfredo Sabat

Jefe de campaña de Massa en 2015 y de Randazzo en 2017, Fernández tiene experiencia en la interpelación del votante kirchnerista desencantado. En distintas entrevistas, hizo la autocrítica que Cristina nunca se permitió: dijo que durante el kirchnerismo se había ocultado la pobreza, cuestionó el cepo al dólar y anticipó que el equilibrio fiscal debe ser un elemento importante de la política económica. Enfatizó además que si gana las elecciones será él quien tome las decisiones y no Cristina. La estrategia se completó con la incorporación de Massa como primer candidato para la Cámara de Diputados por la provincia de Buenos Aires. Fernández, Cristina y Massa saben que la clave para que la estrategia sea efectiva es que los tres mantengan su autonomía, es decir, que cada uno le hable, con su idioma y su agenda, a su propio electorado. Así lo acordaron la expresidenta y el jefe del Frente Renovador el miércoles pasado, en un asado que compartieron en la casa del intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi.

Kicillof, con intendentes

Del encuentro también participaron Axel Kicillof y Verónica Magario, integrantes de la fórmula bonaerense. El exministro de Economía protagonizará mañana la primera foto grupal con los intendentes de la provincia de Buenos Aires. Es una suerte de reconciliación después de la designación de Kicillof como candidato, un lugar al que aspiraban los jefes comunales. Será en La Plata, a las 16. Detrás de la juntada estuvieron Magario; el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, y el exjefe comunal de Florencio Varela Julio Pereyra. La estrategia de seducción del electorado del medio tiene como condición necesaria el orden hacia el interior del peronismo.

Con esa misma meta, Fernández encabezará mañana un encuentro con gobernadores. Sin promover por ahora la creación de un espacio propio, el precandidato a presidente viene apoyándose en los mandatarios provinciales y anunció que en caso de llegar a la Casa Rosada les dará un papel protagónico en su gobierno. Fernández trabaja con especial énfasis para conseguir el apoyo de los gobernadores peronistas que, en una suerte de declaración de neutralidad, optaron por presentar boleta corta.

La táctica opositora

Cristina y el núcleo duro

La presencia de la expresidenta en las listas, como candidata a vice, apunta a captar el voto kirchnerista puro

La economía en crisis

Será la herramienta principal para atraer a los "votantes del medio", decepcionados con el kirchnerismo y frustrados con la gestión de Macri

Los desencantados

A ellos apuntará Alberto Fernández, quien buscará moderar el discurso y mostrarse crítico frente a varias medidas del segundo mandato de Cristina, como el cepo al dólar o el ocultamiento de la pobreza

El papel de Sergio Massa

Al igual que Alberto Fernández, su objetivo será captar al electorado del medio, que dejó de votar al kirchnerismo en 2011. Massa y los Fernández apuntarán a preservar su autonomía

Los intendentes

Axel Kicillof, quien integra la dupla bonaerense junto a Verónica Magario, se reunirá con ellos. El objetivo es zanjar diferencias luego de los conflictos por el cierre de listas. Será la primera foto del exministro junto a los intendentes justicialistas.

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