Ola de calor: ¿qué tan peligroso es bañarse en el Río de la Plata?

Llega la época del verano y cientos de personas se acercan a bañarse al río a pesar de las prohibiciones
Llega la época del verano y cientos de personas se acercan a bañarse al río a pesar de las prohibiciones Fuente: LA NACION - Crédito: Ignacio Sánchez
Paula Soler
(0)
26 de enero de 2021  • 15:54

Cada vez que llegan las altas temperaturas en la zona del AMBA, bien lejos de la costa Atlántica, las riberas del Río de la Plata son visitadas por bonaerenses y porteños que se acercan a sus aguas marrones a refrescarse. Sí. A pesar de que allí la prohibición de baño ya ha cumplido más de 45 años y la razón principal fue y es, de acuerdo los especialistas, los niveles de contaminación, además de que sus playas no están preparadas para recibir de manera segura a quienes las visiten.

De acuerdo a ordenanzas de diferentes distritos, en 1975, se prohibió "el acceso del público" a la franja costera del Río de la Plata, desde Tigre, pasando por la costa de San Isidro, Vicente López, la Ciudad de Buenos Aires, y desde Avellaneda hacia La Plata.

Para ello se aconsejó la instalación de "cordones sanitarios y leyendas que establezcan la prohibición de tomar baños en dichas aguas" y que cada distrito lleve a cabo, como por ejemplo lo indica la ordenanza de la Ciudad de Buenos Aires (Número 32.716), "una campaña de esclarecimiento público, haciendo conocer las razones de la prohibición y los peligros que para la salud pública significa no acatar estrictamente" lo dispuesto.

El Río de la Plata es considerado un estuario, ya que se forma a partir de la confluencia, principalmente, de los ríos Uruguay y Paraná, y en menor medida, de otros como el Salado, San Juan, Luján y Santa Lucía.

Entonces, ese cuerpo de agua, de 290 kilómetros de largo y 220 kilómetros de ancho, recibe afluentes de diferentes regiones y de todo tipo: basura urbana, desechos cloacales, restos químicos industriales, tratados y sin tratar (a pesar de las leyes que rigen a la hora del volcado en ríos). Además, de manera circunstancial, puede llega a haber restos de derrames de petróleo provenientes de embarcaciones que navegan el mar Atlántico, de acuerdo a diferentes estudios.

"Prohibido bañarse"

Cuán peligroso es bañarse en el Río de la Plata
Cuán peligroso es bañarse en el Río de la Plata Crédito: Ricardo Pristupluk

Por los 70, la contaminación que ya se evidenciaba en sus aguas, y la falta de seguridad en cuanto infraestructura, regularización de playas con seguridad y guardavidas, hacía necesario advertir desde el Estado los peligros potenciales del río.

Hasta hoy se puede ver en varias zonas costeras carteles con la prohibición de baño porque hay zonas donde se desechan restos cloacales desde grandes tubos, donde se suelen formar hondonadas y de acuerdo a cómo se comporte la marea, se puede originar un fenómeno por el cual se produce una succión hacía dentro de esos tubos.

Además, sobre sus orillas y hacia dentro del lecho del río, puede haber restos de materiales de construcción, alambres y vegetación que originen accidentes a la hora de nadar o sumergirse.

Prefectura Naval, fuerza que tiene injerencia en el Río de la Plata como fuerza de seguridad, aconseja que se concurra "siempre a lugares señalados como playas habilitadas, ya que los mismos se encuentran previamente verificados y asistidos por guardavidas". Así como se advierte "no ingresar a sitios indicados como zonas de peligro, con prohibición de bañarse" y e indica "extremar el cuidado de los niños cuando ingresen a las aguas".

Contaminación, uno de los grandes peligros

Los peligros para la salud de bañarse en el Río de la Plata
Los peligros para la salud de bañarse en el Río de la Plata Fuente: LA NACION - Crédito: Ignacio Sánchez

La Secretaría de Ambiente de la Nación y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires realizan conjuntamente un relevamiento para medir la calidad del agua y el grado de contaminación del Río de la Plata.

El monitoreo se concentra en los nueve municipios costeros que recorre: Avellaneda, Berazategui, Berisso, Ensenada, Quilmes, San Fernando, San Isidro, Tigre y Vicente López, como así también en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Es decir que se analiza la calidad del agua a lo largo de unos 100 kilómetros de costa, desde el norte bonaerense, partiendo desde Tigre, hacia el sur, más precisamente hasta la ciudad de Berisso.

"Se realiza el análisis en el lugar de oxígeno disuelto, temperatura y pH, y en laboratorio se analizan 15 parámetros que intentan reflejar el impacto de las diversas fuentes contaminantes que recibe el Río de la Plata. Entre los cuales hay parámetros físico-químicos básicos y microbiológicos que dan cuenta de la contaminación de origen cloacal, contaminantes orgánicos, metales pesados e hidrocarburos de diverso origen industrial, e indicadores de eutrofización", de acuerdo a lo que se indica en el acuerdo de relevamiento.

El último documento al que LA NACION accedió es de 2019 y determina que "la calidad del agua de la zona costera del Río de la Plata mostró no ser apta para uso recreativo con contacto directo en ninguno de los 41 sitios muestreados, en ninguna de las 4 campañas estacionales realizadas".

Por otra parte, un estudio de 2017, señalaba que las costas más contaminadas eran las de Acasusso (San Isidro), Berazategui y Ensenada. En el estudio se indica que poseen los peores parámetros de cantidad de oxígeno disuelto en agua, menos de 2 mg/l.

Consecuencias en la salud

Familias enteras se acercan al Río de la Plata a refrescarse
Familias enteras se acercan al Río de la Plata a refrescarse Fuente: LA NACION - Crédito: Ignacio Sánchez

Más allá de las condiciones de las riberas del Río de la Plata, en sus costas se acumula no solo basura, sino diferentes bacterias, enterococos o escherichia coli, y metales pesados como cromo y plomo que pueden afectar gravemente la salud de las personas, especialmente de los niños y adultos mayores.

Las consecuencias en la salud de quienes deciden bañarse en el río a pesar de las prohibiciones son varias y dependen del estado en el que se encuentren esos sedimentos: vómitos, diarrea, dermatitis, conjuntivitis, y enfermedades aún más graves de acuerdo al grado de tiempo de exposición.

Otra de las amenazas para la salud de las personas es la floración de las denominadas cianobacterias que se da cada tanto y que en diciembre pasado tiñó gran parte del caudal del Río de la Plata de un color verde azulado, desde la zona del Delta del Tigre hasta los diques de Puerto Madero. Esto causó un alerta desde el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación que convocó a un equipo de expertos de la Universidad de Buenos Aires, el Conicet, AYSA y otras empresas empresas proveedoras de agua potable para medir y controlar los niveles de toxicidad de las aguas.

De marrón a verde

"La aparición a fines del año pasado, de manera inusual, en una cantidad mayor, de las cianobacterias llevó a volver a discutir el tema y sumar una potencial prohibición de acceso al baño en las aguas del río y de consumo y de pesca", explicó a LA NACION Sergio Federovisky, Secretario de Control y Monitoreo Ambiental en el Ministerio de Ambiente de la Nación.

Estas bacterias utilizan el sol y los nutrientes que encuentran en el agua de una manera similar a lo que haría una planta y realizan un proceso de fotosíntesis en la cual liberan una suerte de toxinas que según sea la especie, son potencialmente tóxicas. "Hay dos especies predominantes de estas bacterias, una libera una toxina que ataca el sistema nervioso y otra hepática" informó.

La razón de ese fenómeno, de acuerdo biólogo y ambientalista, es porque la temperatura que se da en verano "promueve la multiplicación de las bacterias" y a ello se suma "la bajante histórica de todos los ríos de la cuenca del plata que facilita dos situaciones: al estar el río más bajo, el perfil del agua queda más limpio por la precipitación de la materia orgánica, y al haber menos impurezas la luz del sol entra más y permite más actividad en la fotosíntesis y al haber la misma cantidad de materia orgánica volcada sobre los ríos, por afluentes cloacales, pesticidas de los campos, la concentración de esos nutrientes con los que se alimentan las bacterias, sube, porque hay menos agua".

Además, informó que la próxima medición se realizará el 2 de febrero pero adelantó que "a simple vista daría la sensación de que ha cedido la cantidad de cianobacterias". Federovisky detalló que junto con el Ministerio de Salud de la Nación se elaboró un protocolo de prevención para todos los municipios costeros para si fuera necesario determinar "la prohibición de baño, de pesca e incluso de deportes náuticos si la cantidad fuera demasiado alta".

Las personas más vulnerables a este tipo de toxinas son los niños, ancianos, pacientes inmunodeprimidos, embarazadas y aquellas personas que desarrollen actividades en medios acuático (guardavidas, pescadores etc.).

Conforme a los criterios de

Más información
ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.